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Esta traducción es presentada por:

 

PECES DE ACUARIO por TERRY BARTELME

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Noticias del frente de batalla Cryptocaryon irritans
Parte uno de cinco


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Introducción
Cryptocaryon irritans ha sido descrito como uno de los párásitos de peces marinos más devastadores (Wright & Colorni, 2002). Infecciones fuerte causan mortalidad masiva ay perdidas financieras tanto en peces de ornato como como en peces para alimentación. La confinación en un acuario hace un ambiente ideal para la proliferación de esta peste  Dentro de un sistema cerrado, la población de Cryptocaryon irritans puede incrementarse aproximadamente 10 veces cada 10-8 días (Burgess, 1992).

 Además de toda la información que esta disponible acerca de este parásito  actualmente, sigue siendo uno de los temas más serios para la salud y bienestar de los peces marinos teleosteos en cautiverio. Esto en parte debido a la falta de información acerca del ciclo de vida, modo de transmisión y opciones de tratamiento que se perpetúan mucho ( no obstante intencionalmente) por aficionados y vendedores mal informados. Estas cinco partes detallarán a detalle estos y otros aspectos pertenecientes a Cryptocaryon irritans en un intento de acabar con esa falta de información.

¿Que es Cryptocaryon irritans?
Cryptocaryon irritans es comunmente conocido como“ich” o "punto blancopor acuaristas marinos. Cryptocaryon irritans es un protozoario parásito ciliado de peces marinos teleosteos de aguas tropicales y templadas. Este patógeno es un parásito obligado de peces marinos(Iwama, Pickering, Sumpter & Shreck, 1997. Dickerson & Dawe, 1994). Esto quiere decir que se alimenta exclusivamente en peces y no podrá completar su ciclo de vida a menos que su fuente de alimento este disponible en su medio. El trofonte no sobrevivirá por más de un día o dos sin un pez hospedero.

 

Un Chaetodon guentheri severamente atacado por Cryptocaryon irritans.

Fotos por Andrew Trevor-Jones

Historia
Cryptocaryon irritans fu por primera vez reportado en Japón en mil novecientos treinta y siete (Sikama, 1937). Fue descrito como un ciliado parásito afectando más de 45 especies en el Acuario Del Instituo de pesquerías de la Universidad Imperial de Tokio: Eventos de infecciones fueron ya reportadas para acuarios públicos y privados (Nigrelli & Ruggieri, 1966. Wilkie & Gordin, 1969). Desde esos tiempos, ha sido una problemática que se ha incrementado en maricultura (Colorni, 1985. Huff & Burns, 1981). Cryptocaryon irritans comparte similitudes con el parásito de agua dulce Ichthyophthirius multifiliis. De cualquier forma, estos dos parásitos son taxonomicamente distintos.

Desarrollo reciente
Este es un extenso análisis filogenético y molecular basado en la reciente ubicación taxonómica de Cryptocaryon irritans. Fue recientemente recomendado que este protozoario ectoparásito sea taxonomicamente reasignado al orden  Prorodontida dentro de la Clase Prostomatea y se ha sugerido una nueva familia, Cryptocaryonidae (Wright & Colorni, 2002).

Nueva evidencia llama la atención de la comunidad científica de que Cryptocaryon irritans esta adaptandose a nuevos ambientes. El parásito ha sido sometido a mucha presión de sobrevivencia, necesitando constante variación y adaptación (Yambot, et al., 2003). Muchas cepas nuevas han sido descubiertas (Diggles & Adlard, 1995, 1997; Diggles & Lester, 1996a,b,c. Jee et al., 2000). Ha sido encontrado en nuevas regiones, a temperaturas bajas (12-16C) de las previamente reportadas (Jee, et al., 2000). Hasta hora, se ha pensado que la enfermedad no se desarrolla debajo de los 19° C (Nigrelli & Ruggieri, 1966. Diggles & Lester, 1996b. Gordin, 1969). Cepas altamente aberrantes de hallaron recientemente viviendo en ambiente hiposalinos en Taiwan (Yambot et al., 2003). Con las noticias de que Cryptocaryon irritans esta diseminándose a nuevas localidades geográficas y adaptándose a un amplio rango de temperaturas y salinidades se necesitan nuevas estrategias y tratamientos para su control.

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  Mito y mal entendido

Es un malentendido común entre aficionados que un pez debe estar en una condición de debilidad  antes de ser susceptible a una infección por Cryptocaryon irritans. El estrés es factor y reduce las funciones del sistema inmune en el pez. Esto hace parecer como si el pez desarrollara algún grado de inmunidad adquirida tras una infección. De todas formas, estrés (o condición débil) no es prerrequisito para una infección por  Cryptocaryon irritans. Peces sanos y sin estrés aparente están expuestos a este patógeno. cabe destacar que el estrés no ha sido reportado como factor en peces infectados y con seguimiento clínico por  Cryptocaryon irritans.

  Otra creencia arraigada entre los aficionados es que Cryptocaryon irritans (ich) esta siempre presenta en todo acuario marino. Esto parece como si el “ich” es como una bacteria  u otro patógeno oportunista que siempre estuviera presente en el acuario, asumiendo que solo se hace problemático si el pez esta en estado débil  (i.e. pobre calidad de agua o dieta). Aquellos que creen en esto, usualmente restan importancia de medidas preventivas tales como poner en cuarentena nuevas adquisiciones antes de introducirlas al tanque de  exhibición.Cryptocaryon irritans debe introducirse al acuario antes de que la infección se desarrolle. Generalmente, este parásito es importado al sistema o acuario con peces infectados. No someter a cuarentena las nuevas adiciones pone el stock establecido en un enorme riesgo de infección. Es mas riesgoso y problemático tratar enfermedades en un acuario marino; especialmente los que tienen roca viva e invertebrados

  Dr. Harry W. Dickerson hace las siguientes afirmaciones acerca de Cryptocaryon irritans en la primavera de 1994 volumen de  Seascope: “la sobrevivencia de la población de un acuario requiere de la  eliminación de virtualmente todo parásito, y los tratamientos no funcionarán hasta que termine. cuando los tratamientos se aplican con conocimiento del ciclo de vida del parásito, las oportunidades de tener éxito se incrementan significativamente.” (Dickerson, 1994) “ La dificultad de erradicar a C. Irritans del acuario marino y los sistemas de maricultura proviene de su ciclo de vida, en particular el largo desarrollo de algunos tomontes y la consecuente asincronía de enquistamiento de los trofontes infectivos”(Colorni & Burgess, 1997). Con procedimientos adecuados y un tratamiento efectivo, Cryptocaryon irritans puede ser eliminado del acuario y de los peces.

Cryptocaryon irritans es un parásito obligado, quiere decir que no completará su ciclo de vida ( al estado trofonte) sin un pez hospedero. Tomando en cuenta que el tiempo normal en que los tomontes eclosionan esta en rangos de 3 a 28 días, se recomienda un periodo (sin peces) de 30 días a 6 semanas para eliminar este parásito de un acuario. Si se remueven los peces del acuario a otro acuario para su tratamiento y  se emplean terapias efectivas (i.e. hiposalinidad y tratamientos con cobre), entonces los peces quedaran libres de la infección.

¿Que peces son susceptibles?
Cryptocaryon irritans tiene muy baja especificidad (Burgess & Mathews, 1995). esto quiere decir que puede infectar casi cualquier especie que sea expuesto a este, incluso aquellos que no sean nativos de ambientes marinose. Los mollies negro adaptados a agua salada Poecilia latipinna fueron usados como un intento en establecer la baja especificidad de este parásito (Yoshinaga & Dickerson, 1994). La resistencia se hace difícil conforme la densidad de población del parásito de multiplica en el sistema o acuario La infección en acuario es más frecuente que en la naturaleza debido a la mayor densidad contenida,  favoreciendo la probabilidad de tomites libre nadadores localizando un hospedero (Yambot, et al., 2003).

Es evidente que diferentes especies de peces óseos de arrecife tienen diferentes grados de resistencia a Cryptocaryon irritans (Colorni & Burgess, 1997. Diggles & Lester, 1996c). En cautiverio, la resistencia es más bien un asunto en la dieta y en las necesidades del ambiente entre las diferentes especies de peces que cualquier otro factor. Especies pertenecientes a las familias de los ángeles, cirujanos, mariposas, puffers y vaquita están entre las especialmente más vulnerables a la infección. Los Elasmobranquios como los tiburones y rayas son considerados naturalmente resistentes (Lom, 1984).

 Modos de transmisión

 Cryptocaryon irritans  es frecuentemente introducido al acuario cuando se adicionan nuevos peces infectados al sistema (Dickerson & Dawe, 1995). Estos peces deben tener los típicos puntos blancos o lesiones, o no exiben ninguna señal externa de infección pero aun así tienen trofontes en el tejido de las branquias.

Es posible pero menos frecuentemente, importar Cryptocaryon irritans al sistema por otros medios que no sean peces infectados.. El agua tieneel estado libre nadador(tomite) y puede ser una forma de importarlo (Colorni & Burgess, 1997). Sin embargo, considerando el corto tiempo de desove en el cual los tomites son infectivos en el agua después de eclosionar el riesgo es significativamente pequeño. Guardar el agua por 24 horas puede proveer un margen de seguridad (Colorni & Burgess, 1997). Superficies duras como arena, roca, vidrio, equipamiento e incluso algunos invertebrados (los invertebrados no son infectados) pueden servir de sitios de fijación para los tomontes (Burgess, 1992). Si cualquiera de estos objetos son removidos de un tanque infectado o sistema y es colocado en otro acuario puede cargar algunos tomontes o cistes. Es también teóricamente posible importar una infección cuando se usan alimentos vivos de origen marino.

Secar el acuario, arena, roca y equipo matará los tomontes fijos a estos. secar, obviamente, no se puede como medio para matar tomontes en invertebrados vivos. Si el sistema tiene invertebrados, piezas de roca viva, o arena viva originarias de una infección, es necesario que se cuarentenen antes de ser movidos a una exhibición que contenga peces.

Causa de muerte
Infecciones graves de Cryptocaryon irritans pueden causar mortalidad masiva de peces confinados (Yoshinaga & Dickerson, 1994). Cryptocaryonosis es el nombre de la enfermedad primaria causada por una infección de Cryptocaryon irritans. Infecciones secundarias por bacterias u hongos son usualmente asociadas con este. Cryptocaryon irritans puede causar la muerte del hospedero por asfixia, desequilibrio osmótico e infecciones microbianas secundarias (Diggles & Adlard, 1997).

La presencia de hiperplasia epitelial celular en el tejido de las branquias y la fusión de la lamelas secundarias son causadas por cryptocaryonosis (Yambot, et al., 2003). Si un número suficiente de parásitos atacan un pez,  durante la infección, la muerte ocurre por daño masivo al epitelio de las branquias antes de que aparezcan puntos blancos a ojo desnudo (Dickerson & Dawe, 1994). La fusión de lamelas secundarias y la irreversible obliteración de los espacios interlamelares ocurre después de infecciones graves y frecuentes (Colorni & Burgess, 1997). Las heridas que son causadas por los trofontes invasores son frecuentemente sitios de infecciones secundarias por bacterias y hongos patógenos oportunistas (Colorni & Burgess, 1997). Estas lesiones pueden ser particularmente puntos vulnerables para infecciones secundarias por  varias especies de bacterias  pseudomonas no especificas (Nigrelli & Ruggieri, 1966). Las heridas afectan la barrera mucus/escamas/piel haciendo la osmoregulación mas difícil y con mayor costo de energía. En casos severos, esto lleva a choque osmótico. Generalmente, La mortalidad ocurre después de sucesivos y severas infeciones (Colorni, 1992).

Continuara

 
Esta es la primera instalación de cinco partes. La segunda parte cubrirá el ciclo de vida de Cryptocaryon irritans, como identificar al parásito, una lista de síntomas clínicos para observar, tla adaptabilidad de este parásito, los nuevos logros y la prevención

 

Referencias
Burgess, P.J. “Cryptocaryon irritans Brown, 1951 (Ciliophora): Transmission and Immune Response in the Mullet Chelon labrosus (Risso, 1826). PhD Thesis, University of Plymouth, 1992.

Burgess, P.J. & Matthews R.A. “Fish Host Range of Seven Isolates of Cryptocaryon irritans (Ciliophora).” Journal of Fish Biology, 46, 727-729, 1995.

Colorni, A. “Biology, Pathogenesis and Ultrastructure of the Holotrich Ciliate Cryptocaryon irritans Brown 1951, a Parasite of Marine Fish.” PhD Thesis, Hebrew University of Jerusalem, 1992.

Colorni, A. “Aspects of the Biology of Cryptocaryon irritans and Hyposalinity as a Control Measure in Cultured Gilt-Head Sea Bream Sparus aurata.” Diseases of Aquatic Organisms. 1, 19-22, 1985.

Colorni, A. & Burgess, P.J. “Cryptocaryon irritans Brown 1951, the Cause of White Spot Disease in Marine Fish: an Update.” Aquarium Sciences and Conservation, 1, 217-238, 1997.

Dickerson, H.W. “Treatment of Cryptocaryon irritans in Aquaria.” SeaScope, Summer Issue, 1994.

Dickerson, H.W. & Dawe, D.L. “Ichthyophthirius multifiliis and Cryptocaryon irritans.” In Woo, P.T.K., Fish Diseases and Disorders, Vol 1, Protozoan and Metazoan Infections. Cambridge: CAB International, pp. 181-227, 1995.

Diggles, B.K. & Adlard, R.D. “Intraspecific variation in Cryptocaryon irritans.” Journal of Eukaryotic Microbiology, 44(1), 25-32, 1997.

Diggles, B.K. & Adlard, R.D. “Taxonomic Affinities of Cryptocaryon irritans and Ichthyophthirius multifiliis inferred from ribosomal RNA Sequence Data.” Diseases of Aquatic Organisms, 22 (1), 39-43, 1995.

Diggles, B.K. & Lester, J.G. “Infections of Cryptocaryon irritans on Wild Fish from Southeast Queenland, Australia.” Diseases of Aquatic Organisms, 25(3), 159-167, 1996c.

Diggles, B.K. & Lester, J.G. “Variation in the Development of Two Isolates of Cryptocaryon irritans.” Journal of Parasitology, 82(3), 384-388, 1996b.

Diggles, B.K. & Lester, J.G. “Influence of Temperature and Host Species on the Development of Cryptocaryon irritans.” Journal of Parasitology, 82(1), 45-51, 1996a.

Huff, J.A. & Burns, C.D. “Hypersaline and Chemical Control of Cryptocaryon irritans in Red Snapper, Lutjanus campechanus, monoculture." Aquaculture, 24, 355-362, 1981.

Iwama, G.K., Pickering, A.D., Sumpter, J.P., Schreck, C.B. eds. Fish Stress and Health in Aquaculture. Cambridge University Press, New York, NY, 1997.

Jee, B.Y., Kim, K.H., Park, S.I. & Kim, Y.C. “A New Strain of Cryptocaryon irritans from the Cultured Olive Flounder Paralichthys olivaceus.” Diseases of Aquatic Organisms, 43, 211-215, 2000.

Lom, J. “Diseases Caused by Protistans.” In Kinne, O., ed., Diseases of Marine Animals. Hamburg: Biologische Anstalt Helgoland, 114-168.

Nigrelli, R.F. and Ruggieri, G.D. “Enzootics in the New York Aquarium Caused by Cryptocaryon irritans Brown, 1951, a Histophagous Ciliate in the Skin, Eyes and Gills of Marine Fishes.” Zoologica, 51, 9, 97-102, 1966.

Sikama, Y. “Preliminary Report on White Spot Disease in Marine Fishes,” Suisan-Gakukai-Ho, 7, 149-160, 1937.

Wilkie, D.W. & Gordin, H. “Outbreak of Cryptocaryonosis in Marine Aquaria at Scripps Institution of Oceanography.” California Fish and Game, 55, 3, 227-236, 1969.

Wright, A.D. G. & Colorni, A. “Taxonomic re-assignment of Cryptocaryon irritans, a marine fish parasite,” European Journal of Protistology, 37, issue 4, 375-378, 2002.

Yambot, A.V., Song, Y.L. & Sung, H.H. “Characterization of Cryptocaryon irritans, a Parasite Isolated from Marine Fishes in Taiwan.” Diseases of Aquatic Organisms, 54, 147-156, 2003.

Yoshinaga, T. & Dickerson, H.W. “Laboratory Propagation of Cryptocaryon irritans on a Saltwater-Adapted Poecilia hybrid, the Black Molly.” Journal of Aquatic Animal Health, 6, 197-201, 1994.

 

Derechos reservados: Terry D. Bartelme, 2003


 

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